Biotecnología en acción: algas que ayudan a eliminar microplásticos de las aguas residuales

Un desarrollo basado en ingeniería genética permite que algas cultivadas en laboratorio capturen microplásticos y contribuyan a la purificación del agua, con potencial para integrarse a las plantas de tratamiento existentes y generar soluciones ambientales sostenibles.

Un equipo de investigación de la Universidad de Missouri desarrolló una nueva estrategia biotecnológica para eliminar microplásticos del agua utilizando algas genéticamente modificadas. El avance, publicado en la revista Nature Communications, abre una alternativa innovadora para enfrentar una de las formas de contaminación más extendidas y difíciles de remover de los sistemas acuáticos.

La tecnología se basa en una cepa de alga diseñada para capturar microplásticos presentes en aguas residuales y transformarlos en biomasa compacta, lo que facilita su recolección y eliminación. A largo plazo, el objetivo es que este proceso pueda incorporarse a las plantas de tratamiento de aguas ya existentes.

Los microplásticos se encuentran en ríos, lagos, océanos y sistemas de efluentes, y también han sido detectados en organismos acuáticos. Debido a su tamaño extremadamente pequeño, estas partículas suelen atravesar los sistemas convencionales de tratamiento de aguas, que están preparados principalmente para remover residuos de mayor tamaño.

Un enfoque triple

Mediante técnicas de ingeniería genética, las algas fueron modificadas para producir limoneno, un aceite natural volátil conocido por su aroma cítrico. Este compuesto hace que la superficie de las algas sea hidrófuga, es decir, que tienda a repeler el agua.

Como los microplásticos también presentan propiedades hidrófugas, ambos se atraen al encontrarse en el medio acuoso. El contacto entre las algas y los microplásticos da lugar a la formación de agregados que se hunden y generan una masa sólida de biomasa, que puede ser retirada de manera sencilla.

Además de capturar microplásticos, estas algas pueden crecer directamente en aguas residuales, daconde utilizan el exceso de nutrientes presentes en el agua y contribuyen a su purificación durante el proceso de crecimiento.

Este enfoque permite abordar de manera simultánea tres desafíos ambientales: la eliminación de microplásticos, la depuración de aguas residuales y la posibilidad de reutilizar el material recolectado para la producción sostenible de bioplásticos.

Hacia la aplicación a gran escala

Aunque la tecnología se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, los investigadores ya trabajan en su escalado. El cultivo de las algas se realiza en biorreactores de tanque, y se ha desarrollado un prototipo de 100 litros que sienta las bases para futuras aplicaciones a mayor escala.

En el futuro, se prevé el diseño de biorreactores de mayor tamaño que puedan adaptarse tanto al tratamiento de aguas residuales como a otros procesos de eliminación de contaminantes. La meta es integrar esta tecnología en infraestructuras existentes, mejorar la eficiencia del tratamiento de aguas y contribuir a la reducción de la contaminación ambiental, al tiempo que se generan productos de valor agregado.

- Fuente: https://engineering.missouri.edu/2026/lab-grown-algae-removes-microplastics-from-water/ 

- Artículo original: https://www.nature.com/articles/s41467-025-67543-5