Evaluación y aprobación de cultivos transgénicos en Argentina

Para poder ser adoptados por los agricultores, los cultivos transgénicos deben tener la aprobación de las autoridades regulatorias correspondientes. La autorización para la comercialización de un cultivo transgénico en Argentina está a cargo de las autoridades del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca, y se basa en los informes técnicos elaborados por tres Direcciones y sus Comisiones Asesoras. Se evalúa que los cultivos transgénicos y sus productos sean seguros para el consumo, tanto humano como animal, que sean seguros para el ambiente, y que no tengan un potencial impacto negativo en las exportaciones.

La Dirección de Biotecnología y la CONABIA evalúan los posibles riesgos que puede causar la introducción del cultivo transgénico en los agroecosistemas. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Comité Técnico Asesor para el uso de OGM (CTAUOGM) evalúan los riesgos potenciales para la salud humana y animal derivados del consumo, como alimento, del cultivo transgénico o sus subproductos. Finalmente, la Dirección de Mercados Agrícolas determina la conveniencia de la comercialización del cultivo transgénico de manera de evitar potenciales impactos negativos en las exportaciones argentinas. Luego de considerar los tres informes técnicos mencionados, el Secretario de Alimentos y Bioeconomía toma la decisión final y autoriza la siembra, consumo (humano y animal) y comercialización del cultivo GM evaluado.

¿Cómo llega un cultivo GM del laboratorio a nuestra mesa?

En realidad, no es el cultivo el que recibe la autorización, sino el evento de transformación genética, o simplemente “evento”, o la combinación de eventos. Un evento es una recombinación o inserción particular de ADN ocurrida en una célula vegetal a partir de la cual se originó la planta transgénica. Los eventos de transformación son únicos, y difieren en los elementos y genes insertados, los sitios de inserción en el genoma de la planta, el número de copias del inserto, los patrones y niveles de expresión de las proteínas de interés, etc. Los eventos pueden además acumularse por cruzamiento convencional, lo que llamamos “combinación de eventos”, para obtener fácilmente plantas con varias características combinadas.   

Los cultivos genéticamente modificados autorizados para su comercialización producen alimentos seguros para el consumo humano y animal. Para acceder a la lista de eventos y combinaciones de eventos aprobadas en Argentina para su siembra, consumo y comercialización seguí el siguiente link. Haciendo clic en el evento (o en la combinación) se accede a una breve descripción de cada uno.

- Eventos y combinaciones de eventos transgénicos aprobados en Argentina

- Marco regulatorio para aprobación de cultivos transgénicos en Argentina

 

Criterios para la evaluación de transgénicos

Para evaluar la seguridad de un alimento derivado de un organismo genéticamente modificado primero se lo compara con el alimento más parecido que se encuentre disponible (generalmente, el alimento que deriva de su par no transgénico). Este método establece el punto de partida de la evaluación y determina lo que se conoce como “equivalencia sustancial”. Se trata de una comparación pormenorizada entre ambos productos que va desde la morfología de la planta hasta la composición nutricional del producto alimenticio. Cuando los cambios en la composición del alimento son intencionados (por ej. modificación de ácidos grasos en aceites) debe estudiarse el balance nutricional exhaustivamente, sobre todo cuando se pretende que el nuevo producto reemplace al anterior.

La evaluación debe asegurar también que la modificación genética no haya provocado cambios que puedan afectar la inocuidad o el valor nutricional del alimento. Por ejemplo, si el organismo hospedador posee un determinado nivel de toxinas, como es el caso de la solanina en papa, este nivel no puede aumentar en el transgénico.

La ingeniería genética puede introducir genes cuyos productos son nuevos en la cadena alimentaria. Tal es el caso de los productos destinados al mejoramiento de características agronómicas, como tolerancia a herbicidas o resistencia a insectos. En tal caso, se aplican una serie de ensayos consensuados internacionalmente, que permiten decidir si un compuesto es un alérgeno potencial o no. Este análisis se basa en ciertas características que las proteínas alergénicas tienen en común:

- Son relativamente grandes (10-40 kDa)
- Son resistentes a la degradación con ácido gástrico y a la digestión con enzimas digestivas
- Son semejantes en su estructura a otros alérgenos conocidos
- Están presentes en altas concentraciones en los alimentos (son componentes mayoritarios de los mismos)
- Son estables frente a los métodos comunes de procesamiento y cocción.


No existen peligros de toxicidad o alergenicidad especialmente relacionados con la presencia de material genético en los alimentos derivados de transgénicos. Los componentes de este material son el ADN y el ARN, exactamente iguales a los presentes en nuestras células y en los alimentos convencionales. Por otro lado, el material genético ingerido es degradado en su pasaje por el sistema digestivo y no hay ninguna evidencia de que algún fragmento de ADN proveniente del tracto digestivo pueda integrarse a nuestros cromosomas.


Más sobre seguridad alimentaria de los cultivos transgénicos en:

Evaluación de inocuidad alimentaria de OGM (Informe ILSI-UNU Biolac-RN Bio)

Alimentos transgénicos: mitos y realidades (libro)

Evaluación de riesgo de los cultivos GM. Caso de estudio: maíz MON810 (Parte I)

Evaluación de riesgo de los cultivos GM. Caso de estudio: maíz MON810 (Parte II)

Evaluación de riesgo de los cultivos GM. Caso de estudio: maíz MON810 (Parte III)

Preguntas sobre Biotecnología


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